Lo que siento… Hoy. Es ese sentimiento extraño de que algo no va bien… ese sentimiento en dónde te da miedo aceptar eso que estas sintiendo… lo cual nace con mi madre que ahoga mi vida… y los factores que flotan al rededor…
También esta él… no sé si vale la pena, pero aquí estoy hablando de él, culpandolo de haberlo complicado todo… y es que era tan sencillo… esas furtivas aventuras que me exitaban tanto, es verdad… tener encuentros en una vacía estación del metro… en el camión casi sin gente… el tener que morder su mano para no gritar… sus manos… tan hábiles… Y luego, ¿Por qué perder esa adrenalina de buscar salones vacíos… o escapar al pasto cuando ya había bajado el sol? Por un… Siento algo más… Que al final… Vale madres… Es que no hay otra manera de llamarlo.
Todo era perfecto… me sentía… querida, al menos importante, requerida… útil… y feliz… es cierto…
Sí era ÉL, el que sentía tanto ¿Por qué soy YO la que esta aquí lamentando su auscencia? Me esta matando… me hace falta y lo que me mata… es aceptarlo… lo siento, me quema… No el deseo… Sino, la ausencia… Las ganas de que no me haga falta… el sentirlo tan distante… el verlo a diario… y morir, porque su universo dejo de estar en mí…
Me siento mpas sola d elo que estaba antes… sin pertenecia ni locación…
Tengo tantas ganas de gritarle-¡Qué rápido se te olvido lo mucho que me querías, cuánto me deseabas y tu ansia por tenerme juanto a ti!- Al fin… él esta como siempre… con su novia, acaban de cumplir 4 años… y sus amantes… nuevas, ellas sí… Como amigos, que presumiamos ser, sólo le diría- Deja de mentirte -Pero sí se lo digo… sabría que aún lo quiero… al menos, como a mi amigo, que fue la forma en que siempre lo quise, hasta ahora…
Yo lo busqué… rescatar la amistad… él argumento estar de acuerdo y no tener contras aunque me ignora… Entre él, su ego y yo… me prefiero a mí y a mi ego… alimentados de orgullo… y amor propio, claro.
Lo que siento… Hoy.
Es ese sentimiento extraño de que algo no va bien… ese sentimiento en dónde te da miedo aceptar eso que estas sintiendo… lo cual nace con mi madre que ahoga mi vida… y los factores que flotan al rededor…
También esta él… no sé si vale la pena, pero aquí estoy hablando de él, culpandolo de haberlo complicado todo… y es que era tan sencillo… esas furtivas aventuras que me exitaban tanto, es verdad… tener encuentros en una vacía estación del metro… en el camión casi sin gente… el tener que morder su mano para no gritar… sus manos… tan hábiles… Y luego, ¿Por qué perder esa adrenalina de buscar salones vacíos… o escapar al pasto cuando ya había bajado el sol? Por un… Siento algo más… Que al final… Vale madres… Es que no hay otra manera de llamarlo.
Todo era perfecto… me sentía… querida, al menos importante, requerida… útil… y feliz… es cierto…
Sí era ÉL, el que sentía tanto ¿Por qué soy YO la que esta aquí lamentando su auscencia? Me esta matando… me hace falta y lo que me mata… es aceptarlo… lo siento, me quema… No el deseo… Sino, la ausencia… Las ganas de que no me haga falta… el sentirlo tan distante… el verlo a diario… y morir, porque su universo dejo de estar en mí…
Me siento mpas sola d elo que estaba antes… sin pertenecia ni locación…
Tengo tantas ganas de gritarle-¡Qué rápido se te olvido lo mucho que me querías, cuánto me deseabas y tu ansia por tenerme juanto a ti!- Al fin… él esta como siempre… con su novia, acaban de cumplir 4 años… y sus amantes… nuevas, ellas sí… Como amigos, que presumiamos ser, sólo le diría- Deja de mentirte -Pero sí se lo digo… sabría que aún lo quiero… al menos, como a mi amigo, que fue la forma en que siempre lo quise, hasta ahora…
Yo lo busqué… rescatar la amistad… él argumento estar de acuerdo y no tener contras aunque me ignora… Entre él, su ego y yo… me prefiero a mí y a mi ego… alimentados de orgullo… y amor propio, claro.